Bodegón
jueves, 14 de julio de 2016
miércoles, 22 de junio de 2016
domingo, 5 de junio de 2016
martes, 10 de mayo de 2016
viernes, 22 de abril de 2016
martes, 12 de abril de 2016
miércoles, 16 de marzo de 2016
miércoles, 9 de marzo de 2016
domingo, 28 de febrero de 2016
lunes, 1 de febrero de 2016
domingo, 17 de enero de 2016
jueves, 24 de diciembre de 2015
miércoles, 9 de diciembre de 2015
¡Navafría mía!
¡Navafría mía!
Llegamos al Guadalquivir, el llamado Betis, navegable hasta Sevilla. El río andaluz por antonomasia.
Llegamos al Guadalquivir, el llamado Betis, navegable hasta Sevilla. El río andaluz por antonomasia.
viernes, 4 de diciembre de 2015
¡Navafría mía!
¡Navafría mía!
El Guadiana, el que reaparece en Los Ojos del Guadiana, cerca de Argamasilla de Alba.
El Guadiana, el que reaparece en Los Ojos del Guadiana, cerca de Argamasilla de Alba.
martes, 1 de diciembre de 2015
viernes, 27 de noviembre de 2015
Los ríos de España en verso - ¡Navafría mía!
Los ríos de España en verso - ¡Navafría mía!
Comienzo una publicación de vide-montajes sobre los 6 principales ríos de España versificados.
Comienzo una publicación de vide-montajes sobre los 6 principales ríos de España versificados.
Los ríos de España en verso: Duero - ¡Navafría mía!
Los ríos de España en verso: Duero - ¡Navafría mía!
viernes, 20 de noviembre de 2015
Pensamientos
No sé si existo.
No sé si todo lo que hay es producto de mi mente.
No sé si el comentario de jabonozo está puesto ahí por él o es producto de mi propia imaginación.
¿Es posible que todo lo que veo, siento, palpo, y recibo por mis sentidos sea exterior a mí, o será producto de mi imaginación?
Si soy capaz de imaginar cada persona, cada cosa, cada invento, cada descubrimiento, cada paisaje,... entonces tengo el poder creador en mi mente.
Entonces tú no existes, el aire, el árbol, el paisaje, ... nada existe.
No me quiero adjudicar el poder absoluto.
No puedo pretender tener una mente infinitamente grande.
No quiero pensar que soy el único ser pensante.
No puedo ser tan insensato como para creerme Dios.
No sé si todo lo que hay es producto de mi mente.
No sé si el comentario de jabonozo está puesto ahí por él o es producto de mi propia imaginación.
¿Es posible que todo lo que veo, siento, palpo, y recibo por mis sentidos sea exterior a mí, o será producto de mi imaginación?
Si soy capaz de imaginar cada persona, cada cosa, cada invento, cada descubrimiento, cada paisaje,... entonces tengo el poder creador en mi mente.
Entonces tú no existes, el aire, el árbol, el paisaje, ... nada existe.
No me quiero adjudicar el poder absoluto.
No puedo pretender tener una mente infinitamente grande.
No quiero pensar que soy el único ser pensante.
No puedo ser tan insensato como para creerme Dios.
domingo, 16 de diciembre de 2007
¡Ha muerto Sise!
El pasado 14 de diciembre recibí la noticia estando en Bustarviejo.
Me llamó al móvil mi hermano Antonio para comunicarme que había muerto Sise.
Debía de tener, según mis cálculos, unos ochenta y tres u ochenta y cuatro años.
Recuerdo muchas cosas de él. Cuando yo era niño, el era ya mozo.
Era el tercero de los ocho hijos del matrimonio formado por tía Conrada y tío Marcelino: Máximo, que fue padrino de mi hermano Antonio, y que murió hace ya muchos años, Felipa (que también murió), Sise, Vale, Antonia, Leo, Juanito y "Chilo" es decir: Basilio.
En los años del hambre, cuando él estaba haciendo la mili, en alguna ocasión si mi padre no podía ir a traernos pan, él se encargaba de ello.
Recuerdo que en uno de los viajes nos traía un pan de dos kilos y el policía que hacía servicio en el tren se lo quiso requisar, pero él dijo que era su bocadillo y tuvo que comerse todo el pan para que no se lo quitasen. Todo un gesto.
Se dedicó a la agricultura. Trabajaba como criado en casa de su tía Castora, casada con Felicísimo. Llevaba todo el peso de la labranza, ya que Tío Felicísimo no trabajaba en el campo debido a su cojera y su hijo Paco siempre estuvo superprotegido de su padre que le dedicaba a estudiar para hacer oposiciones a la policía, oposiciones que nunca aprobó.
Fue buen labrador desde muy joven, un año ganó el concurso de arada que se hacía por San Isidro, organizado por la Delegación Local de la Organización Sindical Agraria, por hacer el surco más derecho entre todos los participantes.
Buen bailarín de jota, también quedó campeón, junto a Teódula, del concurso de jotas que se organizaba por las fiestas de la Soledad.
Se casó con su prima Isabel, hija de Castora y Felicísimo y con ella tuvo tres hijos: Isabelita, Javier y Conchita.
Hacían muy buena pareja, pues ella era esbelta y guapa y de hablar gracioso, y él, buen mozo y de mirada cristalina.
Quedó viudo muy pronto, ya que Isabel murió, creo recordar que en invierno, mientras daba de mamar a Conchita, a los pocos días de nacer esta última.
Desde entonces, Delfina, su prima y cuñada, hermana de Isabel, se encargó de atenderle a él y a sus hijos, y con él ha estado viviendo hasta que ha muerto.
Durante muchos años, todas las tardes iba a acostar a Humbelina, para ayudar a Teódula y se pasaba un buen rato de conversación con ellas, a pesar de que eran bastante mayores que él.
Le he tenido siempre un cariño especial y siento mucho su desaparición y no haber podido acompañar a su familia en su velatorio.
A todos ellos mi afecto.
Me llamó al móvil mi hermano Antonio para comunicarme que había muerto Sise.
Debía de tener, según mis cálculos, unos ochenta y tres u ochenta y cuatro años.
Recuerdo muchas cosas de él. Cuando yo era niño, el era ya mozo.
Era el tercero de los ocho hijos del matrimonio formado por tía Conrada y tío Marcelino: Máximo, que fue padrino de mi hermano Antonio, y que murió hace ya muchos años, Felipa (que también murió), Sise, Vale, Antonia, Leo, Juanito y "Chilo" es decir: Basilio.
En los años del hambre, cuando él estaba haciendo la mili, en alguna ocasión si mi padre no podía ir a traernos pan, él se encargaba de ello.
Recuerdo que en uno de los viajes nos traía un pan de dos kilos y el policía que hacía servicio en el tren se lo quiso requisar, pero él dijo que era su bocadillo y tuvo que comerse todo el pan para que no se lo quitasen. Todo un gesto.
Se dedicó a la agricultura. Trabajaba como criado en casa de su tía Castora, casada con Felicísimo. Llevaba todo el peso de la labranza, ya que Tío Felicísimo no trabajaba en el campo debido a su cojera y su hijo Paco siempre estuvo superprotegido de su padre que le dedicaba a estudiar para hacer oposiciones a la policía, oposiciones que nunca aprobó.
Fue buen labrador desde muy joven, un año ganó el concurso de arada que se hacía por San Isidro, organizado por la Delegación Local de la Organización Sindical Agraria, por hacer el surco más derecho entre todos los participantes.
Buen bailarín de jota, también quedó campeón, junto a Teódula, del concurso de jotas que se organizaba por las fiestas de la Soledad.
Se casó con su prima Isabel, hija de Castora y Felicísimo y con ella tuvo tres hijos: Isabelita, Javier y Conchita.
Hacían muy buena pareja, pues ella era esbelta y guapa y de hablar gracioso, y él, buen mozo y de mirada cristalina.
Quedó viudo muy pronto, ya que Isabel murió, creo recordar que en invierno, mientras daba de mamar a Conchita, a los pocos días de nacer esta última.
Desde entonces, Delfina, su prima y cuñada, hermana de Isabel, se encargó de atenderle a él y a sus hijos, y con él ha estado viviendo hasta que ha muerto.
Durante muchos años, todas las tardes iba a acostar a Humbelina, para ayudar a Teódula y se pasaba un buen rato de conversación con ellas, a pesar de que eran bastante mayores que él.
Le he tenido siempre un cariño especial y siento mucho su desaparición y no haber podido acompañar a su familia en su velatorio.
A todos ellos mi afecto.
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