Bodegón
miércoles, 16 de marzo de 2016
miércoles, 9 de marzo de 2016
domingo, 28 de febrero de 2016
lunes, 1 de febrero de 2016
domingo, 17 de enero de 2016
jueves, 24 de diciembre de 2015
miércoles, 9 de diciembre de 2015
¡Navafría mía!
Llegamos al Guadalquivir, el llamado Betis, navegable hasta Sevilla. El río andaluz por antonomasia.
viernes, 4 de diciembre de 2015
¡Navafría mía!
El Guadiana, el que reaparece en Los Ojos del Guadiana, cerca de Argamasilla de Alba.
martes, 1 de diciembre de 2015
viernes, 27 de noviembre de 2015
Los ríos de España en verso - ¡Navafría mía!
Comienzo una publicación de vide-montajes sobre los 6 principales ríos de España versificados.
Los ríos de España en verso: Duero - ¡Navafría mía!
viernes, 20 de noviembre de 2015
Pensamientos
No sé si todo lo que hay es producto de mi mente.
No sé si el comentario de jabonozo está puesto ahí por él o es producto de mi propia imaginación.
¿Es posible que todo lo que veo, siento, palpo, y recibo por mis sentidos sea exterior a mí, o será producto de mi imaginación?
Si soy capaz de imaginar cada persona, cada cosa, cada invento, cada descubrimiento, cada paisaje,... entonces tengo el poder creador en mi mente.
Entonces tú no existes, el aire, el árbol, el paisaje, ... nada existe.
No me quiero adjudicar el poder absoluto.
No puedo pretender tener una mente infinitamente grande.
No quiero pensar que soy el único ser pensante.
No puedo ser tan insensato como para creerme Dios.
domingo, 16 de diciembre de 2007
¡Ha muerto Sise!
Me llamó al móvil mi hermano Antonio para comunicarme que había muerto Sise.
Debía de tener, según mis cálculos, unos ochenta y tres u ochenta y cuatro años.
Recuerdo muchas cosas de él. Cuando yo era niño, el era ya mozo.
Era el tercero de los ocho hijos del matrimonio formado por tía Conrada y tío Marcelino: Máximo, que fue padrino de mi hermano Antonio, y que murió hace ya muchos años, Felipa (que también murió), Sise, Vale, Antonia, Leo, Juanito y "Chilo" es decir: Basilio.
En los años del hambre, cuando él estaba haciendo la mili, en alguna ocasión si mi padre no podía ir a traernos pan, él se encargaba de ello.
Recuerdo que en uno de los viajes nos traía un pan de dos kilos y el policía que hacía servicio en el tren se lo quiso requisar, pero él dijo que era su bocadillo y tuvo que comerse todo el pan para que no se lo quitasen. Todo un gesto.
Se dedicó a la agricultura. Trabajaba como criado en casa de su tía Castora, casada con Felicísimo. Llevaba todo el peso de la labranza, ya que Tío Felicísimo no trabajaba en el campo debido a su cojera y su hijo Paco siempre estuvo superprotegido de su padre que le dedicaba a estudiar para hacer oposiciones a la policía, oposiciones que nunca aprobó.
Fue buen labrador desde muy joven, un año ganó el concurso de arada que se hacía por San Isidro, organizado por la Delegación Local de la Organización Sindical Agraria, por hacer el surco más derecho entre todos los participantes.
Buen bailarín de jota, también quedó campeón, junto a Teódula, del concurso de jotas que se organizaba por las fiestas de la Soledad.
Se casó con su prima Isabel, hija de Castora y Felicísimo y con ella tuvo tres hijos: Isabelita, Javier y Conchita.
Hacían muy buena pareja, pues ella era esbelta y guapa y de hablar gracioso, y él, buen mozo y de mirada cristalina.
Quedó viudo muy pronto, ya que Isabel murió, creo recordar que en invierno, mientras daba de mamar a Conchita, a los pocos días de nacer esta última.
Desde entonces, Delfina, su prima y cuñada, hermana de Isabel, se encargó de atenderle a él y a sus hijos, y con él ha estado viviendo hasta que ha muerto.
Durante muchos años, todas las tardes iba a acostar a Humbelina, para ayudar a Teódula y se pasaba un buen rato de conversación con ellas, a pesar de que eran bastante mayores que él.
Le he tenido siempre un cariño especial y siento mucho su desaparición y no haber podido acompañar a su familia en su velatorio.
A todos ellos mi afecto.
viernes, 23 de febrero de 2007
El aprendiz de Anticuario: Día Quinto
Silver se fijó esta vez en una cerámica en forma de escudo con tres caras de mujer situadas en los vértices de un triángulo equilátero y en cuyo centro reinaba un rostro muy inquietante: una cara de mujer cuya cabellera estaba formada por serpientes vivas y amenazantes. El Padrino le había colocado un sello en el que figuraba su nombre: La Gorgona Medusa. |
El aprendiz de Anticuario: Día Cuarto
Silver metió la mano en un viejo arcón y cerró los ojos, dejándose guiar por el azar. Al rebuscar entre los objetos se pinchó con uno de ellos, haciéndose sangre en un dedo. Cuando sacó la mano |
El aprendiz de Anticuario: Día Tercero
Silver ya sabía qué era lo que iba a elegir, en caso de obtener el consentimiento de su padrino. Se fue hacia la pared y descolgó un hacha de doble hoja. De su empuñadura colgaba una etiqueta en la cual se podía leer lo siguiente: "Ax bipenne" |
El aprendiz de Anticuario: Día Segundo
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El pequeño anticuario: Día Primero
Él sabía que eso era un Dragón, lo había visto en libros de Alquimia, y en algunos relatos mitológicos y religiosos. Recordó a ese "animal" en diversos lugares a través de la historia de la humanidad. En Egipto como Esfinge; en Asiria como símbolo de poder y religioso de los Emperadores; en la Antigua China; en las leyendas Nórdicas actuales como el Monstruo del Lago Ness, en el culto Babilónico y en Quetzalcoatl, la serpiente emplumada de los Aztecas...
Todas esas imágenes se le vinieron a su pensamiento con un simple grabado. Imaginó que la persona que la realizó debería conocer también todos esos pueblos y esas culturas antiguas, aunque después cayó en la cuenta de que sitios tan lejanos en el tiempo y en el espacio era imposible ser conocidos por una misma persona en aquella época.
Entonces, ¿cómo puede estar en tantos sitios a la vez? Además, si eso no era un animal, tendría que ser la representación de algo, ¿qué podría representar que fuera común a todos los pueblos y culturas? ¿Por qué ese carácter sobrenatural? ¿Por qué esos atributos de animales?
Cabeza de león..., una cara redonda.., con una gran melena rubia..., el rey de la selva..., un león que escupe fuego....... Eso... ¡¡¡eso podría ser el SOL!!! Sí, el sol se ve desde todas las partes del mundo, en todos los países y durante todo el tiempo, en todos los pueblos y culturas.
Unas alas y garras de águila..., desde luego tiene que ser algo que esté en el cielo y que se posa en la tierra.., podría ser ¿el AGUA? Sí, la lluvia cae en todas partes y en cualquier rincón del mundo, viene desde lo alto hasta la tierra.
¿Y la cola de la serpiente? La serpiente es un animal que no se levanta del suelo, está pegada a la tierra, se arrastra, es sigilosa y no se siente, ¿qué podrá ser esto?.... No sé, no se me ocurre nada. Pero si la cabeza es el principio de algo, y el cuerpo la mitad, desde luego la cola es el fin.Si el León es el Sol y el Águila la Lluvia, quizás la imagen entera sea... EL AÑO! El año climático, claro! La serpiente tendrá que representar al Invierno, esa época del año en la que parece que no pasa nada y que todo está muerto, en la que todo está frío y gris y que apenas hay sol.
El tiempo del sol, época de salud, de caza, de cosechas...; la época de lluvias, fuente de vida para hombres, animales y plantas...; el invierno, época de frío, de espera silenciosa, de sombras y grises, sinuoso y callado.
Entonces lo que representa son las Estaciones del Año y el poder que tienen estos elementos sobre el desarrollo de un pueblo, por eso eran elementos de culto, porque si hacía demasiado calor, o llovía demasiado o el invierno era muy crudo sobrevenían grandes desastres sobre las gentes. Y como esos fenómenos son tan impredecibles, parecerían que tuvieran el poder de dar la vida o la muerte, y por lo tanto hay que tenerlos contentos adorándolos y ofreciéndoles sacrificios, a veces incluso humanos.
Cuando esa noche llegó su padrino, Silver estaba excitado contándole todos sus descubrimientos, con palabras atropelladas pero con sentido. Al terminar su relato seguía eufórico y expectante, sin embargo su padrino no se inmutó. Lo escuchó en silencio y tan sólo le dijo: "Elige un objeto para mañana".
Silver miró hacia todos lados y se dirigió, como hipnotizado, hacia un anillo de oro en forma de Dragón circular, el cual se comía su propia cola. En la vitrina en la que estaba expuesto ponía un extraño nombre: Ourobouros.
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Cuento original de © Francisco de la Flor Terrero Octubre 1999
El aprendiz de Anticuario

Pasaron los años y creció sano y robusto. Cuando llegó la hora de ir al colegio, se entretenía tanto con las cosas del camino que siempre llegaba tarde. A pesar de todo aprendió a leer y a escribir con facilidad, descubriendo un inmenso placer en ello. Se hizo un poco mayor y sus padres le dejaron ir sólo a la escuela, pero su curiosidad le hacía perder tanto tiempo que todos los días se encontraba con las puertas cerradas. Entonces, se iba a la biblioteca -que no tenía horario- para aprender cosas. Pedía varios libros y enciclopedias a la vez, según le guiaban su curiosidad y entusiasmo. Le fascinaban las leyendas y las historias de los héroes y magos, así como de los personajes mitológicos. Se lo pasaba en grande leyendo esas increíbles aventuras. Pero como no hacía los exámenes del colegio, sus notas eran desastrosas, y sus padres acabaron creyendo que a su hijo no le gustaba el cole. Por eso le pusieron de mayor en una pequeña tienda de antigüedades que regentaba el Padrino de Silver. Al principio no quería trabajar, pero cuando entró en ese pequeño museo su imaginación empezó a desbordarse, fantaseando miles de historias sobre los diversos y variopintos objetos que allí se encontraban. El Padrino de Silver aceptó a enseñarle el oficio de anticuario advirtiéndole que no le iba a resultar nada fácil, pues antes de considerarlo apto para el trabajo, le tenía demostrar que conocería una a una la historia de todas las piezas que componían su negocio. "Cada día elegirás un objeto, y pensarás todo el tiempo en él. Mientras, atenderé al público, y cuando llegue la noche, me contarás qué has averiguado. Si tus explicaciones me fueran gratas, podrás volver al día siguiente; en caso contrario, deberás aprender otro oficio" Silver aceptó el reto, pues había observado en la estancia libros, cuadros y objetos tan fantásticos que no podía resistir la tentación de poder leerlos, tocarlos y admirarlos, aunque fuera un sólo día. |







